Una plataforma de lealtad parece simple si el requisito es solo un saldo de puntos. La lealtad empresarial es un problema de integración y transacciones. Cada organización llega con sistemas de clientes distintos, fuentes de transacción distintas, autenticación, protocolos, formatos de solicitud, reglas de acumulación y canje, modelos de recompensa, campañas, necesidades de reportería y canales de notificación propios.
Algunos sistemas exponen APIs modernas; otros dependen de contratos antiguos e integraciones estilo SOAP/XML. Algunas transacciones son sincrónicas y de cara al cliente; otras dependen de plataformas externas que pueden ser lentas o estar temporalmente fuera de servicio. El estado de lealtad igual tiene que seguir siendo explicable y correcto.